¿Por qué no calentarse este invierno con biomasa?

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Estufa de pellets

Ya es una evidencia. El frío, aunque ha costado, ha llegado para quedarse. O al menos eso parece. Y con él llega el tedioso problema y quebradero de cabeza que representa recibir la factura de la calefacción cada dos meses en nuestro buzón. Porque siempre llega. Y, a la misma vez que lo hace, casi por instinto, acudimos muchos de nosotros a Internet para saber qué hicieron otros para ahorrar en calefacción sin pasar frío, con la esperanza de encontrar un remedio milagroso para nuestros males.

No es un remedio milagroso, pero las estufas de pellet son una alternativa muy buena para pasar este invierno. Así que, si estás pensando en otro sistema de calefacción para tu casa o para tu negocio, aquí recogemos algunos puntos a favor de nuestra energía que te pueden ayudar a decidirte:

  1. El pellet es biocombustible sólido procedente de madera de pino. Tras un proceso de trituración, secado, molienda, prensado y enfriado, se obtiene un producto cilíndrico que permite automatizar de forma cómoda las instalaciones térmicas (estufas o calderas).

    Es considerado neutro en el ciclo del CO2 ya que se compensa con lo absorbido en su ciclo de vida durante la fotosíntesis y es una energía 100% renovable.

  2. El precio del pellet es mucho más estable que el de otros combustibles al no depender de mercados y escenarios internacionales y proceder de la limpieza de nuestros montes.

    Su precio medio según la Asociación de Valorización Energética de la Biomasa (AVEBIOM) en su última encuesta es de 4,34€ el saco de 15 kg.

  3. El mecanismo de funcionamiento de una estufa es sencillo. Basta alimentar de pellet el depósito y, a través de un tornillo sinfín, éste va cayendo hasta el cenicero donde comenzarán a arder una vez que se haya encendido la resistencia.

    Son cómodas, programables y fáciles y rápidas de limpiar: en cada equipo va incluido un cajón de cenizas que conviene vaciar una vez por semana, así como los restos de cenizas que pueden quedarse en el quemador con aspiradores que, en muchos casos, acompañan a la compra del equipo. A través del display, se puede elegir su activación durante una franja horaria y ocuparse sólo de disfrutar del confort que el calor natural deja en las estancias.

    Además, la instalación es sencilla. La mayoría de las estufas de aire solamente requieren una salida de humos de 8 cm y los tramos a colocar dependerían de su ubicación. También existen insertables, para huecos de chimenea, canalizables, para distribuir el calor hacia otras estancias, y de agua para radiadores y suelo radiante.

  4. Se puede conseguir una calificación energética superior: al usar calefacción con una energía renovable, al realizar el certificado energético, se consigue una calificación de tipo A por emisiones de CO2, por lo que se revaloriza el inmueble en el mercado.

Podríamos seguir numerando puntos a favor de la biomasa, tanto económicos, como medioambientales o sociales, pero preferimos quedarnos aquí, ¡por ahora!

Para más info: http://greenbox.factorverde.com/

 
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2 Comentarios

  1. 1 - Jose Luis Mateo

    23 enero 2015 10:49

    ¡Muy bien Ángel! Estoy a favor de concienciar a los españoles en el uso de combustibles ecológicos tanto para su uso en el hogar como en el puesto de trabajo o edificios públicos. España, aun ocupa un 6º lugar en el consumo de biomasa según un artículo que he leído hoy sobre la instalación de calderas biomasa en edificios públicos en 2015.( http://www.tubiomasaeconomica.es/blog/instalacion-de-calderas-biomasa-en-edificios-publicos-2015/). Creo, que el problema es que aun se desconocen las ventajas de la biomasa. Tu artículo puede servir para dar ése paso… ¡Enhorabuena! =)

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