Sanando al niño interior para vivir con mayor plenitud

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silhouette of a young man's portrait showing his inner child living in his mind

(Artículo de Mª José Monchón sobre la Terapia con el niño interior)

Descubrir las mentiras que nos creímos de pequeños e instaurar otras creencias que nos permitan vivir plenos y felices, es el objetivo principal de la terapia con el niño interior.

Estas mentiras asumidas crean carencias emocionales y grandes vacíos existenciales que intentamos llenar con las migajas de amor y cariño de quien sea. Y no te exagero, realmente es de quien sea. 

¿En qué se basa la terapia con el niño interior?

Vamos a imaginar un niño de 2, 3 ó 4 años ¿cómo es? ¿qué cualidades tienen estos niños?

Curioso, valiente, resistente, explorador, alegre, narcisista, espontáneo, sincero, confiado, inocente, expresa libremente sus emociones cuando las sienten, se arriesga, dice lo que piensa….

Imagino que coincides conmigo en muchas de ellas ¿verdad?

¿Cuántos adultos conoces que hayamos conservado  esas características?

¡Exacto! Apenas conservamos ninguna de esas cualidades y ¡todos fuimos niños!

¿Qué ha pasado entonces?

Desde la terapia del interior se entiende que todos nuestros miedos, bloqueos, nuestra necesidad de control, nuestra autoexigencia, el perfeccionismo o la mismísima ansiedad o la depresión… cualquier problema que nos esté boicoteando en el ahora tiene su origen en las emociones que tuvimos que reprimir en la infancia para sobrevivir.

Desde bien pequeños tuvimos que reprimir lo que éramos, nuestra autenticidad, todas esas características que hemos señalado, para conseguir lo que necesitábamos: CUIDADOS, AMOR E IMPORTAR A NUESTROS PADRES.

Empezamos a fingir que éramos lo que no éramos, a reprimir nuestra naturaleza con el único fin de complacer a los demás, con el único fin de ser lo suficientemente buenos para otras personas.

Necesitábamos la aprobación y el amor de nuestros padres así que aprendimos rápido a darles lo que querían de nosotros, a ser como querían que fuésemos a cambio de premios, caricias, abrazos, sonrisas… y huyendo de los castigos, las riñas, las broncas… en fin que reprimimos lo que éramos y con ello empezamos a creernos que no éramos suficientemente buenos y válidos. Comenzamos a instaurar de forma muy profunda una horrible sensación de vergüenza por lo que éramos.

¿Te suena?

¿Y qué pasa de adultos?

Poco hay que mirar para darse cuenta de que una vez  adultos seguimos funcionando de igual modo. Hacemos todo para agradar a los demás, para significar algo, para importar algo… seguimos con la misma carencia de amor que el niño que fuimos, así que seguimos haciendo cosas que no queremos hacer.

No sabemos decir que no.

Somos muy educados y hemos aprendido lo que está bien y lo que no, o mejor dicho lo que me reportará migajas de amor y lo que no.

Sonrío cuando no me apetece y me aguanto la rabia y el cabreo o la suelto con quien menos la merece.

Bueno, quizás no sea nada malo ser buena y educada con los demás…

Claro que no, no hay nada de malo en ser educados y correctos con los demás si primero lo eres contigo misma. ¡¡Cómo los niños!! Los niños son narcisistas y practican el primero yo y después los demás.

¿Qué mal suena eso, verdad?

Me explico. Si por educación dices que si cuando quieres decir no, te estás maltratando y eso te traerá problemas e infelicidad.

Si no soy capaz de expresar mi enfado porque pienso que entonces dejarán de apreciar o hablarán mal de mí, me estoy maltratando y eso me traerá problemas e infelicidad.

Lo que hay debajo de toda esta forma de actuar deshonesta con nosotros mismos es muy grave y es que hemos creído que mostrarnos tal y como somos es vergonzoso, es malo y nos puede hacer daño, nos pueden dejar de querer.

Eso es lo que aprendió nuestro niño desde bien pequeño a través de su relación con nuestros padres y profesores.

¿Qué se hace en la terapia del niño interior?

Ese niño que fuimos sigue latiendo en nuestro interior y tiene la respuesta y la solución a todos nuestros problemas.

En la terapia aprendemos a ponernos en contacto con ese niño que fuimos, aprendemos a escuchar sus necesidades y, ahora que ya no dependemos de mamá y papá, ahora que somos nuestros únicos cuidadores, aprendemos a atender a ese niño que somos como se merece.

Sanado el niño, sanado el adulto.

Aprendemos a ser nosotros mismos y descubrimos, no sólo que ser como queremos ser no es malo, sino que además, ser auténticos nos reporta felicidad.

¿Cómo podemos saber que tenemos carencias de la infancia que nos están trayendo problemas en la actualidad?

En la infancia hay diferentes fases del desarrollo y en cada una de esas etapas tuvimos unas necesidades que si no fueron cubiertas dan lugar a ciertos problemas o trastornos en la actualidad.

De 0 a 9 meses nos toca adquirir confianza vs desconfianza

Te sientes bienvenido al mundo y sabes que puedes confiar lo bastante en él como para conseguir que tus necesidades se satisfagan.

En general si tus necesidades básicas no fueron satisfechas en esta etapa nos podemos encontrar con dificultades de este tipo:

  • Adicciónes en general. Ansiedad.
  • No confías en los demás
  • Miedo a que te abandonen
  • No encajas en ningún sitio
  • Necesitas que se te valores y estime
  • Intentas pasar desapercibida

De 9 a 3 años nos toca adquirir autonomía vs vergüenza y duda

Desarrollas tu fuerza de voluntad y tienes suficiente disciplina como para confiar en ti mismo.

En general si tus necesidades básicas no fueron satisfechas en esta etapa nos podemos encontrar con dificultades de este tipo:

  • No sabes lo que quieres
  • Tienes miedo a los cambios
  • Esperas que alguien te diga lo que tienes que hacer
  • Eres alarmista
  • Tienes conflictos con la autoridad
  • No muestras tus emociones
  • Maniático de la limpieza y el orden
  • Harías cualquier cosa para evitar un conflicto
  • No celebras los éxitos

 De 3 a 6 años nos toca adquirir placer (conciencia del yo) vs culpa

Reconocemos y exploramos nuestro cuerpo, desarrollando el gusto por el placer sensorial.

  • No te sientes bien cuando haces el amor, te masturbas o tienes fantasía sexuales
  • Te cuesta definir quién eres
  • Tienes problemas de comunicación con la gente con la que te relacionas, pareja, hijos, jefe
  • Tienes problemas para expresar tus sentimientos
  • Piensas que puedes cambiar a otras personas
  • Lloras cuando te enfadas

De 6 a 13 años nos toca adquirir capacidad vs inferioridad

Adquirimos las competencia necesarias para sentimos válidos y capaces.

En general si tus necesidades básicas no fueron satisfechas en esta etapa nos podemos encontrar con dificultades de este tipo:

  • Te comparas con los demás y crees que eres inferior
  • Desearías tener más amigos íntimos
  • Te sientes incomoda en  situaciones sociales, en grupo
  • Te enorgulleces de ser estricta
  • Eres indecisa
  • No terminas lo que empiezas
  • Tienes miedo de equivocarte
  • Pasas mucho tiempo analizando lo que alguien ha dicho
  • Mientes a menudo
  • Hagas lo que hagas nuca está suficientemente bien

Me gustaría terminar con un texto de Alice Miller. La mayoría de la población mundial sufre heridas en el alma originadas en la infancia:

“… podemos liberarnos de las consecuencias si estamos dispuestos a enfrentarnos emocionalmente con la verdad de nuestra infancia, a abandonar la negación de nuestro sufrimiento, a desarrollar la empatía por el niño que éramos y, además, a entender las razones de nuestros miedos. De esta forma, nos liberamos de los sentimientos y culpabilidad con los que hemos cargado desde la más tierna infancia.

Con el conocimiento de nuestra historia y de nuestros sentimientos llegamos a conocer a la persona que somos y aprendemos a darle lo que necesita vitalmente y que nunca recibió de sus padres: amor y respeto.

…Las heridas pueden ser cicatrizadas si se cuidan y se toman en serio, pero la existencia de las cicatrices no debería ser negada.”

doula

Mª José Mochón, psicóloga especializada en mujeres.

Directora de www.tudoulaonline.com, la comunidad de mujeres libres, despiertas y felices en la que encuentras múltiples herramientas para tu continuo crecimiento interior. Espero tu visita :)

 
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