Cómo tener una buena relación con nuestros hijos

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(Artículo de la experta Yvonne Laborda)

Estar conectados con nuestros hijos y tener una buena conexión emocional con ellos puede parecer en un principio fácil. No obstante, muchos de los problemas y conflictos que tenemos con nuestros hijos pequeños y adolescentes son precisamente por esa falta de conexión.

¿Qué entendemos por estar conectados?

Que ellos sapan que estamos aquí para ellos, que pueden ser ellos mismos sin miedo a ser juzgados, que quieran y les apetezca compartir parte de sus experiencias con nosotros, que nosotros compartamos parte de nuestras intimidades o preocupaciones y alegrías con ellos, que nosotros seamos absolutamente sinceros con ellos, que nos respetemos los unos a los otros, que tengamos en cuenta los sentimientos y necesidades de todos, que puedan hablar sin que les interrumpamos, que sepan y quieran escucharnos, que nos interesemos por lo que es importante para ellos, que respetemos sus ritmos, que entendamos y aceptemos sus necesidades aun cuando no podamos satisfacerlas, que validemos sus sentimientos, que estemos más presentes, que no estemos pensando en nuestras cosas mientras estamos con ellos…

Podría seguir y seguir escribiendo sobre qué significa para mí estar conectados con nuestros hijos. Lo más importante, en mi opinión, es que se tientan libres de nuestros juicios para poder ser las personas que han venido a ser y que la relación con sus padres sea lo más pacífica, amorosa, respetuosa y sincera posible.

Cuando alguien se siente realmente seguro y aceptado en la presencia de otro ser es cuando uno puede ser realmente él. Cuando hay conexión no hay resistencias ni miedo ni juicios y sin resistencias hay honestidad, transparencia, humildad…

Para mí, estar conectada con mis hijos es anteponer la relación con ellos a todo lo demás. De qué me vale que hagan algo que yo quiero o necesito si hay enfado, critica, decepción, mal estar… para mi es más importante cómo nos relacionamos y cómo nos sentimos que lo que hacemos o dejamos de hacer. Y, ¿sabéis cuál es el regalo inesperado (efecto secundario) cuando anteponemos las relaciones armoniosas y la paz? Pues, precisamente lo que queremos conseguir con amenazas, ordenes, gritos, castigos, premios…

Lo que conseguimos cuando estamos conectados es más cooperación por su parte ya que se sienten más aceptados, queridos, tenidos en cuenta… y ya no cabe lugar para tanta resistencia ni mal estar ya que pueden empatizar con nuestras necesidades. Para que un niño o adolescente pueda satisfacer alguna de nuestras necesidades primero tiene que haber visto y sentido como las suyas han sido satisfechas por nosotros.

Pocos padres somos realmente conscientes de la importancia de estar conectados emocionalmente con nuestros hijos hasta que la perdemos y nos damos cuenta y reconocemos que algo falla o que algo no marcha bien entre ellos y nosotros.

¿Cómo nos damos cuenta?

La mayoría de veces nos damos cuenta de esta desconexión por cómo se comportan nuestros hijos con nosotros o los demás. Cuando no nos guste algún comportamiento de nuestros hijos lo primero que podemos hacer es mirarnos a nosotros mismos por dentro y luego empezar a dar. Cuando empezamos a dar, todo empieza a cambiar.

Una consecuencia de dicha perdida de conexión es la falta de comunicación y de cooperación por parte de nuestros hijos a la hora de empatizar con nuestras necesidades y las de los demás. Uno no puede estar pendiente de los demás si no se siente bien.

Un niño desconectado de sus padres siente cierto mal estar y ese mal estar hace que tenga reacciones emocionales no deseadas. He podido comprobar que a mayor conexión, mayor y mejor comunicación y mayor cooperación.

¿Qué podemos hacer para conectarnos más y mejor con nuestros hijos?

Primero que todo intentar y aprender a conectar con nuestros verdaderos sentimientos y necesidades para luego poder conectar con las de nuestros hijos y demás personas. Si no podemos ni sabemos conectar con nuestro ser más profundo e íntimo, nos va a ser mucho más difícil, por no decir imposible, conectar con el ser de otra persona.

Una vez identificados nuestros sentimientos y necesidades verdaderas, satisfacer las necesidades de nuestros hijos y validar sus sentimientos nos será más fácil y familiar. No olvidemos que nosotros, los adultos, también necesitamos sentirnos “bien” para poder conectar con nuestros hijos y demás personas. Para poder sentir o percibir lo que le pasa al otro primero tenemos que poder estar en contacto con nosotros mismos. Cuando una persona conecta consigo misma y luego con el otro a eso se le llama fusión.

Conectar es poder entrar en el ser del otro sin invadir, sin juicio, sin intenciones… simplemente compartiendo el momento presente por el mero hecho de compartir. Sea un juego, un paseo, una siesta, una comida, una conversación, una mirada, una caricia, un beso…

Hay madres o padres que no pueden o no “saben” cómo conectar con alguno de sus hijos debido a algún comportamiento que no les gusta. Hay como un “rechazo” consciente hacia ese comportamiento e indirectamente hacia el niño/a.

Cuando un niño se siente rechazado, no aceptado, criticado… por sus padres, este desconecta emocionalmente de ellos como mecanismo de defensa y de este modo deja de sentir lo que sus padres están sintiendo por él. Ya no hay fusión emocional por tanto hay desconexión. Para que un niño pueda volver a conectar con nosotros es necesaria mucha confianza. Necesita saber que sus padres le quieren y aceptan tal y como ya es. Eso no significa que su comportamiento sea siempre el adecuado.

Hay una gran diferencia entre el SER y el HACER. Y muchas veces mezclamos los términos o los confundimos. Podemos hacer algo “mal” pero eso no nos convierte en “malas” personas.

Es muy importante diferenciar lo que un niño HACE de lo que él ES.

No somos lo que hacemos. Lo que hacemos, el modo en que nos comportamos, es debido a muchos factores. Principalmente, lo que más influencia el comportamiento de una persona es el cómo se siente. Ya he comentado decenas de veces, y no por ello dejaré de repetirlo, que cuando nos sentimos bien actuamos bien. Cuando nos sentimos mal actuamos mal.

Cuando alguna de nuestras necesidades no está siendo satisfecha o cuando no nos sentimos aceptados, amados, valorados, escuchados, tenidos en cuenta… entonces tenemos reacciones emocionales “negativas” con respuesta a nuestro estado de ánimo.

Nuestro estado de ánimo es alterable y cambiante por tanto nuestra actitud también. Pero nuestro ser es SIEMPRE el mismo. Nuestra esencia es única. La mejor forma para que un niño deje de comportarse de un modo molesto  y se comporte de forma armoniosa es haciéndole sentirse bien. No es el comportamiento lo que tenemos que querer cambiar sino el modo en que se siente el niño e intentar ver qué necesidad no está siendo satisfecha y hacer que se sienta mejor.

Los niños se sienten bien en la medida que haya algún adulto (mamá o papá) que los mire y esté presente.

Nuestros hijos necesitan ser amados por quienes SON y no por lo que HACEN o dejan de hacer. Podemos hablarles sobre esos comportamientos que nos molestan o que tienen consecuencias sobre otras personas… pero es muy importante no mezclar lo que el comportamiento nos hace sentir con lo que sentimos por nuestros hijos.

Cuando alguno de mis hijos grita, en mi opinión, demasiado o es irrespetuoso con alguien intento hablar de lo que ha hecho o dicho y no de él como persona. También intento describir lo que el grito o su actitud me hace sentir a mi o a la otra persona pero teniendo presente los hechos en sí y no su persona. Hay que evitar decirles “tú eres…” o “es que tú me…”

Un ejemplo podría ser: “Cariño, esos gritos me molestan (en vez de tú me molestas), no puedo concentrarme (en vez de tú me desconcentras) con tanto ruido” o “algo dentro de mi hace que me sienta mal cuando hay tantos gritos, ¿podrías intentar hablar sin gritar tan fuerte, por favor?”. Otro ejemplo: “veo que le has quitado… a tu hermano sin preguntarle si había terminado y se ha disgustado, a mí también me sabe mal el modo en que le has quitado eso de la mano”.

Fijaros que hablamos y describimos los hechos, no hay frases que empiecen por “tú eres.., tú haces…, es que tú…, tú me… En estos ejemplos podemos ver que lo que se comenta es sobre la acción en sí y no sobre la persona. No hay ningún comentario que desvalorice al niño ni lo critique ni adjetivos que lo describan ni por supuesto “etiquetas”.

En resumen, para que haya conexión o para recuperarla tenemos que primero deshacernos de los juicios que emitimos sobre nuestros hijos y luego estar con ellos. Compartir con ellos nuestro ser.

Una de las mejores formas para poder conectar con alguien es interesarnos y compartir algo que a esa persona le gusta o le apasiona. Tanto si son animales, juegos físicos, aficiones, hobbies, deportes (sino los practicamos podemos ir a verlos o hablar de ellos o ver fotos…), video juegos, películas, libros, temas concretos, comida favorita (a mis hijos les encanta que de vez en cuando les pregunte qué les apetecería hoy para comer y se lo hago a la carta para cada uno, lo valoran mucho), si les gusta coleccionar algo tenerlo en cuenta y de vez en cuando traerles más de eso, escuchar algún tipo de música… que vean y sepan que sus intereses, gustos y opiniones son igual de importantes que las nuestras.

Algo que solemos hacer mi pareja y yo para seguir conectados con nuestros hijos o para recuperar la conexión con alguno es pasar tiempo a solas con cada hijo de vez en cuando haciendo algo especial para él o ella. Es una experiencia maravillosa ver cómo les llena ese momento. Se sienten especiales. Hay veces que simplemente es un rato en una cuarto haciendo algo mientras los otros dos están con papá o haciendo sus cositas. Otro día igual salimos toda la mañana a hacer alguna actividad y luego tomamos una infusión y hablamos un buen rato… Precisamente esta semana lo estamos haciendo y cada uno ya nos ha dicho que día quieren pasar un rato a solas con mamá o papá y qué quieren hacer con cada uno de nosotros.

Cuando hay ese grado de conexión es maravilloso ver cómo están dispuestos a cooperar cuando los necesitamos de verdad. La clave es siempre el amor. Cuando hay amor y paz las relaciones empiezan a cambiar.

Os animo a empezar a conectar más y mejor con vuestros hijos, alumnos, parejas, madres, padres, amigos, compañeros de trabajo… con cualquier persona que se cruce por vuestro camino.

¿Habéis probado alguna vez de simplemente sonreírle a un niño que va por la calle? Su mirada es un regalo. Y si le sonreímos a un adulto sin más también se le ilumina la cara… eso es conexión… eso es amor.

Yvonne Laborda
yvonne logo

Madre de dos niñas y un niño. Terapeuta Gestáltica. Actualmente lleva más de 15 años estudiando e investigando sobre el comportamiento humano: La influencia de nuestra infancia y el por qué somos como somos y actuamos como actuamos… Escribe e imparte talleres y charlas sobre aprendizaje autónomo, crianza con conciencia y crecimiento personal.

Educa a sus 3 hijos sin escuela y defiende el aprendizaje autónomo (UNSCHOOLING). Tiene un blog: “Aprendiendo todos de todo” que sirve de referente a las familias interesadas en estos temas. También tiene una web profesional: “yvonnelaborda.com” en donde ofrece sus servicios como terapeuta familiar, personal, de pareja, infantil… Ejerció de profesora durante 15 años antes de ser madre.

 
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48 Comentarios

  1. 1 - Raquel

    12 enero 2015 16:17

    Un árticulo estupendo. Cuando decías “Nuestros hijos necesitan ser amados por quienes SON y no por lo que HACEN o dejan de hacer” no he podido evitar acordarme de una frase que dicen mucho los abuelos a mis hijos: “Sino haces eso no te quiero más”. Es una frase que me produce un profundo dolor porque es completamente mentira y puede confundir a los niños. Los abuelos te van a querer siempre, hagas lo que hagas. Y tus padres también.
    Responder
    • Yvonne Laborda

      12 enero 2015 19:05

      Hola Raquel, soy Yvonne Laborda, la autora del texto. Encantada de conocerte. La verdad es que escuchar a nuestros seres más queridos decirles eso a nuestros hijos sabe mal y nos remueve por dentro ya que conectamos con viejas heridas nuestras… A nosotros también nos ha pasado alguna vez y suelo intentar “traducir” lo que el abuelo ha querido decir con ese “no te quiero” sino haces lo que yo quiero. “Cariño, cuando el abuelo te dice que no te quiere es por que en realidad lo que quería es que recogieras los juguetes. Lo que le molesta es el desorden.” Una vez mi hija les dijo: ¿por qué me dices que no me quieres si no es verdad?

      En estas situaciones enfadarnos con los abuelos o criticarlos no creo que ayude mucho. Nosotros solemos empoderar a nuestros hijos para que ese tipo de actitudes no les afecte emocionalmente. Les contamos y explicamos que hay algunos adultos que cuando no se sienten bien dicen cosas que no sienten o que en vez de pedir lo que sí necesitan amenazan… De este modo los niños pueden empatizar con el adulto en cuestión y ver que eso que hace o dice es debido a que no se siente bien y no vivirlo como algo personal… Ven que cuando alguien no está o no se siente bien, tampoco, actúa bien.

      En otra ocasión mi hijo comentó… “mamá ya sé que dice que no me quiere para que le traiga el agua pero yo sé que no es verdad”. Al oír ese tipo de comentario me doy cuenta que nuestra actitud es realmente importante para empoderarlos. Enfadarnos, juzgar y criticar a los que no “son” como nosotros no les ayuda a nuestros hijos a ver las diferencias y poder así escoger cómo quieren “ellos” relacionarse. Aún en situaciones conflictivas tenemos que darles un buen ejemplo…

      Un saludo y gracias por el comentario.

      Responder
      • Pilar

        13 enero 2015 11:02

        Yvonne, me ha encantado lo de empoderar a los niños frente a las frases hirientes o amenazas de otras personas. Yo estoy en esa labor con mis hijos (dos niñas y un niño también!), fundamentalmente para que no se tomen como algo personal esas palabras, dada la tendencia que tienen los niños por su inexperiencia a creer y confiar en lo que les dicen. Gracias de nuevo por este artículo.
        Responder
  2. 2 - Mónica

    12 enero 2015 23:18

    Buenas tardes Ivonne, me encantó tu nota,la encontré navegando en la web, queriendo saber sobre desprendimiento emocional. Tengo tres hijas y con la segunda, una relación muy difícil. Ella tiene 22 años y siento que hay un distanciamiento entre nosotras. Asisto desde hace cinco años a un grupo de Al anon y ahí he aprendido que el alcoholismo de su padre la afectó muchísimo, así como a toda la familia. Hago intentos ahora de estar más cerca de ella, pero me encuentro con una pared que no me deja pasar. Espero poder hallar “el amor y la paz” que necesitamos para tener una mejor relación, pero será más difícil ahora que ya pasó la infancia y la adolescencia?
    Responder
    • Yvonne Laborda

      13 enero 2015 00:06

      Hola Mónica, encantada de conocerte.

      NUNCA es tarde para recuperar la conexión perdida con nuestros hijos (o demás seres queridos). Hay pequeñas acciones que son “milagrosas”. Reconocer nuestros errores y nombrarlos aunque haga años que los cometimos es algo que los hijos agradecen y agradecemos mucho. He visto relaciones sanarse con una simple conversación honesta, sincera, profunda y desde el corazón: Una madre una día le dijo a su hija: “Hija, ya se que me fui de casa y te abandoné por 2 años. Es el peor error que jamás haya cometido en mi vida. Pero en ese momento, hija mía, estaba desesperada, asustada, perdida y muy confusa. Perdóname, te quiero y haría lo que fuese por no haberme ido hace 30 años. Nunca dejé de pensar en ti”. Estas palabras hicieron que una madre y una hija recuperaran la relación y la conexión emocional entre ambas. La hija llevaba años necesitando oír esas palabras.

      Este es sólo un ejemplo. No sé tu historia personal con tu hija pero seguro hay un canal, por fino que sea, que te permita conectar con ella de nuevo. ¿Qué le molestó? ¿Qué necesitaba que no tuvo? ¿Donde estabas tu cuando ella lo pasaba mal? ¿Qué pasó con papá?… Hay muchas preguntas sin resolver y sin validar. No podemos volver al pasado y rectificar pero si podemos, AHORA, hacer algo con aquello que pasó o no pasó. Podemos reconocer el error y nombrarlo, validarlo y lo más sanador: DISCULPARNOS.

      Piensa, respira, revive, visualiza, conecta… seguro hay algo que le puedes decir para que la energía entre las dos se “ablande” y pueda salir de nuevo ese AMOR que tenéis congelado.

      ¿Cuanto hace que no le dices que la quieres? No vale, un “ya lo sabe”. ¿Cuantos años hace que no le has dicho “TE QUIERO HIJA”? Llévala al cine a ver a su actor favorito, cómprale música de su grupo favorito, cocinale ese plato que le gustaba tanto de pequeña. Llevala a un sitio donde estuvo de pequeña contigo… Enmarca unas cuantas fotos de ella contigo de cuando era pequeña y regalaselas… Mónica, bonita… interesate por lo que le está pasando ahora, ayudala en algo real, físicamente, economicamente, espiritualmente… Tiene que haber algún lugar por donde puedas entrarle. Tu eres su madre, tu la conoces… Yo sólo me pongo en su piel y pienso en que me hubiese gustado que MI madre me hubiese hecho o dicho…

      Te diría muchas más cosas pero no creo que sea el momento ni el lugar ahora…
      Cuéntame-cuéntanos como te fue…

      Un abrazo y mucho AMOR te mando para empoderarte para hacer lo que creas necesario.

      Responder
  3. 3 - Luz

    13 enero 2015 02:49

    Interesante artículo, sin embargo, creo que… o no lo hago bien o de plano no entendí el consejo, he intentado el último año cambiar la manera en que le llamo la atención a mi hijo por sus actitudes y acciones, como dice el artículo he satisfecho sus necesidades antes de solicitarle tareas sencillas en la casa, como recoger su ropa después de cambiarse, cepillarse los dientes después de comer, alimentar a su mascota y nunca lo hace, de verdad nunca no hay una sola vez en la que le tenga que pedir una o dos veces que haga lo solicitado, siempre son tres, cuatro, diez y es cuando la frustración se apodera de mi y de plano llega el regaño y el castigo (no comer alguna golosina o no ver su programa de tv favorito) pero no le importa en lo más mínimo y me pone triste. Hoy por ejemplo tuve que salir 10 minutos por cosas de la papelería que necesitaba para terminar su tarea, le pedí que continuara haciendo las actividades que tenía y ni las terminó ni permaneció en la casa, afortunadamente vivimos en un lugar cerrado con familiares cerca por lo que no puede salir a la calle. De verdad no se que hacer, que decir, estoy desesperada, platico con él sobre sus acciones y cómo me afectan, a su padre y la armonía en nuestro hogar y le pregunto que si comprende lo que le digo (pues tiene seis años) y le pido que me lo explique y lo hace perfectamente.
    Responder
    • Yvonne Laborda

      13 enero 2015 09:50

      Hola luz encantada de conocerte. No se trata de si lo estás haciendo bien o no. Se trata de ver a tu hijo. Si él está feliz, contento, satisfecho, dispuesto a ayudar o colaborar (en lo que pueda y no en TODO lo que tu le pides). La actitud de tu hijo te va a decir si las cosas van bien o no. Si él está en armonia es que las cosas van bien, si él no está en armonía, pues algo no va del todo bien. Cuando dices que no entiendes el “consejo” me llega que quieres “un metodo”, algo, para hacer que tu hijo acabe obedeciendote. No se trata de obedecer sino de querer colaborar.

      Lo que yo comparto es presisamente todo lo contrario. Dejar que querer que nuestros hijos nos obedezcan y hagan todo lo que YO quiero. Anteponer la relación a todo eso, primero. Un niño de 6 años, en mi opinión, es muy pequeño para tener que y poder hacer tantas tareas. Claro que puede hacerlas si le exigimos, le premiamos o castigamos pero a largo plazo eso nos va a traer más desconexión, más frustración, más enfado… y precisamente lo opuesto a lo deseado. Tu dices que satisfaces sus necesidades y que luego le pides que haga cosas y no te las hace… Luz, eso no funciona así… uno no conecta emocionalmente con alguien para luego pedirle cosas a cambio. La cooperación viene sola, como efecto secundario de querer ayudar, satisfacer… Si tu hijo se resiste es por que quizás se le pide demasiado, no se siente del todo a gusto, sus necesidades no están siendo satisfechas tal y como el lo necesita… o simplemente por que SÓLO tiene 6 años y a esta edad están por jugar y jugar que es la actividad más espontanea y natural que la naturaleza creo para su buen desarrollo.

      Cuando un niño no nos obedece quizás el problema no esté en él sino en lo que le estamos pidiendo.

      En estos dos artículos hablo precisamente de todo esto en profundidad:

      http://yvonnelaborda.com/crianza-convencional-vs-crianza-con-conciencia/

      http://yvonnelaborda.com/una-mirada-critica-a-los-castigos-premios-sobornos-y-amenazas/

      Un saludo.

      P.D: En vez querer cambiar el comportamiento de alguien, primero, mirar que puedo cambiar en mi para que esa persona se sienta mejor conmigo y pueda ella también satisfacerme…

      Responder
  4. 4 - MónicaUT

    14 enero 2015 11:22

    Yvonne, mil abrazos¡¡ Cuánto te admiro y cuánto te estoy agradecida por tu generosidad y tu guía. Tu artículo me ha llegado justo en el momento en que necesitaba refrescar el asunto del contacto. Compartir con ustedes en el mástermind me ha dejado muchas cosas maravillosas, pero una de las más importantes ha sido el hacerme conciente de este hecho de la conexión con nuestros hijos. Tu sabes que he aprendido y me he aplicado en establecerla, fortalecerla y, cuando es necesario, recuperarla. No me puedo quejar, nos ha ido muy bien la mayor parte del tiempo. Sin embargo, como en este momento, hay veces que se me va de las manos y no sólo pierdo la conexión con ellos sino hasta conmigo misma al dejarme llevar por las situaciones externas; y es cuando ya estoy desbordada de enojo y frustración cuando me detengo a pensar en lo que está pasando y en el alto que debo hacer para reajustarme. Justo en este punto estaba cuando llegó tu texto. Qué bálsamo retomar aquello que aprendí y que me hizo consciente y refrescar mi mente y mi corazón. Sé lo que tengo que hacer, pero leerte me ha serenado y ha desvanecido mi inquietud de forma tal que no tengo que esperar más para tocar piso y reconectar con mis hijos. Me dejas llena de alegría y me has recordado hasta lo profundo lo fácil que es para mí tener paz y felicidad en la casa. Todos mis pensamientos amorosos para tí. Besos.
    Responder
    • Yvonne Laborda

      14 enero 2015 20:04

      Qué sorpresa verte por aquí Mónica. No lo esperaba.
      Fue un placer tenerte en el primer mastermind, sabes estamos haciendo ahora mismo otro?

      Bonita, la conexión con los hijos es algo que va y viene constantemente. Como digo al principio del artículo, parece fácil mantenerla pero la verdad es que se pierde, también, muy fácilmente cuando no estamos presentes ni en el aquí y el ahora…

      Mándame un mail un día de estos y cuéntame cómo te va..

      Un beso.

      Responder
  5. 5 - rita carolina Medrano

    15 enero 2015 21:26

    Estimada Yvonne, muy bueno tu artículo. Me pone en situación. Me cuesta mucho conectar con mi hija, y muchas veces he usado esta palabra, y hasta ahora no la había visto usada exactamente como yo la siento cuando la uso. Me cuesta “interesarme” por áreas que ya no me llaman la atención, y mi pequeña de doce años y yo no somos muy afines, sin embargo eso no quita que admire sus gustos. Simplemente que me cuesta, digo que tenemos modos diferentes de enfrentar la vida, maneras de ser distintas, y siento que en ese enfoque, muchas veces pierdo la oportunidad de tenderle la mano para que no se le haga tan cuesta arriba la vida, sobre todo en la adolescencia. No soy de las que se imponen, es más, no me gusta. La vida para mi es racional, quisiera que la gente entendiera las cosas sin muchas discusiones. Pero la vida no es así. Se que debo acudir a un guía para que me ayude, ya lo intenté y tuve que dejar de hacerlo por razones económicas, pero se que no basta con entender, tenemos que actuar, y eso mucha veces implica constancia, voluntad y esfuerzo. Espero que en breve pueda encontrar las herramientas para conectarme… un saludo y gracias por despertar de nuevo en mi la necesidad de mejorar mi dinámica familiar…y las relaciones con mi hija
    Responder
    • Yvonne Laborda

      17 enero 2015 02:15

      Hola Rita.
      Me alegra mucho saber que has conectado con este artículo. Cuando resonamos con algo que nos dicen o con algo que leemos es por que en el fondo de nuestros ser “eso” ya nos es familiar y conocido. Despertar estas ganas de mejorar la relación con tu hija me hace feliz.

      Nunca es tarde para reconectarse y sanar la relación con nuestros hijos… ¿Has leído el comentario que le he dejado a la primera Mónica que ha comentado?

      Cuando comentas que te cuesta interesarte por depende qué cosas que le gustan a tu hija, en mi opinión, lo importante es que seamos autenticas y si algo no podemos hacer explicarlo desde mi necesidad o mi carencia. Seguro tu hija te lo agradece.

      Hacer un trabajo personal puede ser de gran ayuda para comprenderte mejor y poder llegar a ser la madre que tu hija necesita que seas… No obstante, puedes empezar a hacer pequeños cambios o pasos tu sola. Puedes leer a Alice Miller, Laura Gutman, John Bradshow…

      Un saludo y te ánimo a seguir en este camino.

      Responder
  6. 6 - Clara

    24 febrero 2015 00:27

    Hola Yvonne,
    Quería darte las gracias por tu generosidad a compartir tantas cosas buenas; dedicar tiempo para escribir artículos que me parecen de mucha ayuda, y tomar el tiempo también de contestar a cada uno de forma personalizada y profundizada… Aprovecho para darte las gracias por el vídeo que habéis echo con Marcela en respuesta a mi pregunta de como organizarse en casa!
    ¡Cuanto Amor hay en ti, y que bonito que lo puedas repartir con tanta generosidad! Me alegro conocerte, aunque solo sea a través de la red , pero creo que las ondas positivas viajan sin problema de espacio ni tiempo…. Espero que mi agradecimiento te llega del mismo modo que me ha llegado tu humanidad y que sigas liberando esta energía positiva que tienes, que calienta como los rayos del sol! Muchos besos!!!!
    Responder
    • Yvonne Laborda

      24 febrero 2015 00:37

      Clara, tus palabras me llegan al corazón. Gracias!!!!!!!! Saber que te sirve lo que escribo me empodera para seguir compartiendo… Grabar con Marcela fue un placer. La conocí en el primer Mastermind que hice y ella fue una mamá muy activa y luego montó su propio grupo. Me encanta verla con tanta energía y ganas… El tema que tocaste de la organización seguro llega a muchas mamas, también… Bienvenida a este maravilloso mundo llamado: ser madre consciente.
      Un beso.
      Responder
  7. 8 - Patricia

    1 marzo 2015 08:55

    Hola Yvonne, soy mamá de un niño de 3 años que se negaba a ir al baño. Hace un tiempo que me empece a preguntar ¿porque mi hijo no puede cumplir con lo que le pido?, y desde el primer día me cuestione yo misma, ¿que es lo que estoy haciendo mal? ¿que debo cambiar? ¿que “método” utilizar?
    Un día mi hijo hizo un dibujo, en el que representaba a la familia, retratando a todos, hasta a las mascotas, cuando pregunte donde estoy yo? dijo – ah! me olvide!.- después me dibujo muy chiquita… ademas de la angustia que me genero eso, me trajo recuerdos de mi infancia donde yo nombraba a mi madre por su nombre de pila, no le decía mamá.
    Aveces los adultos repetimos patrones de conducta porque eso es lo que vimos, lo que aprendimos, lo que vivenciamos.
    Aveces el ritmo de vida acelerado que llevamos los adultos no nos permite poner un freno y decir como fue tu dia? o si, lo hacemos, pero ya lo hacemos de forma automatica, y asi no vale.
    En uno de tus comentarios decias algo asi como “ponerse en los zapatos del otro”, y cuestionarme como si fuera una niña que necesita de su mamá. Y es ahi donde encuentro las respuestas que busco.
    Asumo que no es un camino fácil, y menos cuando no se tiene un referente, pero hoy el adulto soy yo, y soy yo quien busca la alternativa para mejorar la relación, y estoy segurisima que este es el camino: la “conexión emocional”.
    Hasta el momento no llego al resultado que busco (que valla al baño) pero me mira a los ojos y me dice que lo va a intentar.
    saludos, nos estamos leyendo.
    Responder
    • Yvonne Laborda

      2 marzo 2015 02:59

      Patricia, querida… que bonito lo que nos compartes aquí. Me ha hecho conectar con mi propia historia personal… De hecho cuando escribo conecto mucho con la niña y adolescente que fui.

      No se trata de métodos, en mi opinión, para que los niños acaben haciendo lo que nosotros, los adultos, queremos. Si les respetamos, nos respetaran, si les hablamos, nos hablaran, si les escuchamos, nos escucharan… Simplemente tratemosles del modo en que nos gustaría que ellos tratasen a los demás…

      Cuando un niño no puede hacer lo que le pedimos, el problema quizás no esté en él, sino en lo que le estamos pidiendo.

      Has leído el articulo que escribí después de este? Seguro resuenas con él, también.

      http://www.elblogalternativo.com/2015/02/15/padres-libres-hijos-libres-el-poder-de-la-palabra/

      Un abrazo bonita y no dudes en contarme más de como te va…

      Responder
  8. 9 - Romina

    29 marzo 2015 05:45

    Hola yvonne!! me encanto la entrevista me llegaron mucho tus palabras M.e encantaria saber como hacer para que mi hijio de 6 años pueda relacionarse con los amigos comportarse bien valorar lo que hacemos por el.
    Responder
    • Yvonne Laborda

      29 marzo 2015 10:55

      Romina, querida, me alegra saber que te gustó la entrevista (te refieres a la de cómo la maternidad me ha hecho mejor persona). Si quieres te puedes poner en contacto conmigo y hablamos más detalladamente sobre tu hijo y tu relación con él. Necesito más información sobre vuestra relación. Puedes contactarme a través de mi web: yvonnelaborda.com y escribirme.

      Un abrazo.

      Responder
  9. 10 - Aleimy

    18 abril 2015 22:24

    Ante todo quiero agradecer a usted Yvonne su articulo es extraordinario, hoy en un momento desesperado por encontrar como mejorar la relacion con mis dos hijos uno de 23 años y otro de 24 años lo encontre y me a servido de mucho apesar que todavia estoy confundida y desorientada. Ahora le cuento un poquito sobre mi familia me case a Los 17 años y mi esposo tenia entonces 24 hoy llevamos 26 años de matrimonio, emigramos de Cuba a USA recien casados, desde entonces nunca nos hemos separado hemos tenido un matrimonio feliz siempre con amor, respeto y comunicacion cuando llegaron nuestros hijos yo me dedique a ellos, su comida, nunca comieron comidas enlatadas, nunca fueron a la escuelas en autobus yo siempre los lleve fui parte de los paseos escolares de sus deportes, todos Los años vamos de vacaciones por sus cumpleaños, cuando ambos se graduaron de hight school les compramos un carro, mi hijo mayor siempre estuvo en clases abanzadas a sido muy inteligente, el menor no le gusta mucho la escuela pero tambien empezo en la universidad, para ir resumiendo un poco esta larga historia hoy ninguno de los dos va a la escuela suspendieron las clases apezar que con nuestro sacrifico se las pagabamos no tienen trabajos estables creo que les concentimos demaciado y ellos crecieron pensando que lo merecen todo, nos han visto trabajar duro para darles la vida que han tenido, rrara vez podemos pedirles que hagan algo por nosotros nunca pueden siempre tienen planes, estoy muy desepcionada de ellos el mayor cambio el carro que le compramos y dejo de pagar el carro nuevo despues de tenerlo por casi 2 años fue reposeido hoy va al nuevo trabajo que consiguio en el tren y llega al tren en bisicleta eso me duele no eran mis expectativas de vida para el he tratando de ayudarlo le hablo pero de nada sirve, el pequeño de 23 años trabaja con su papa’ en la construccion cuando le parece va y cuando no se queda durmiendo. Estoy realmente desesperada la semana pasado discuti con mi hijo mayor porque cojio las llaves de mi auto para cerrar la puerta de la Casa las llaves de el las perdio, y cuando le pregunte si el las habia cojido me respondio que no !! Al final las llaves aparecieron en el parqueo del cine que el habia Ido la noche anterior y el confeso que si las habia cojido termine corriendolo de la Casa y mi esposo no lo permitio me fui yo y dormi en la calle dentro de mi auto por primera vez en mi vida he dormido fuera de mi casa , al proximo dia regrese en la madrugada converse con mi esposo lo que me angustia esta situacion, pero no encuentro la forma de solucionar este problema que por minute yo veo que crece. Mi esposo tiene una relacion con ellos mejor que yo, no se porque su attitude es tan permisible? Ya lo hemos discutido varias veces creo que esta relacionada con su niñes, el fue muy mal tratando por su padrasto y su madre lo permitio. No es nuestro caso yo adorno a mis hijos siempre e estado a su lado para todo lo que ellos necesitan. Siento que esta situacion esta afectando mi relacion matrimonial y eso me asusta mucho estamos discutiendo muy fuerte todos los dias no nos ponemos de acuerdo si el pequeño le dice que no quiere ir mañana a trabajar el le contesta (Necesito que trabajes mañana y si te vas a la playa con tus amigos no trabajas mas conmigo) llega el proximo dia no va a trabajar y nada ocurre.. Yo no estoy de acuerdo con esto que esta ocorriendolo no se que hacer estoy muy deprimida se que son buenos muchachos pero ya es hora que tengan responsabilidades en la vida. El otro dia mi Esposo le dijo al mayor (tienes que empezar a ayudarnos en la Casa daras $100 cada semana) y el le respondio “ah entonces me estan rentando mi habitacion” …. Eso me dolio mucho porque no veo en ellos un amor, una consideracion hacia nosotros. Agradezco tanto un consejo de usted Yvonne, no quiero hablar mas con nuestros amigos ellos me reprochan que siempre le dimos todo a nuestros hijos y eso me hace sentir aun mas culpable, tampoco con mis padres pues este asunto me duele y me angustia demaciado no se que hacer…….Por favor necesito de su ayuda Gracias!!!!
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    • Yvonne Laborda

      19 abril 2015 09:52

      Aleimy, siento mucho que estás pasando por esta situación que te trae angustia y tristeza. No obstante, sería muy necesario revisar la infancia de tus hijos… Tu comentas que lo han tenido TODO… Ese todo a veces es desde nuestra lente. Ellos no necesitan coches ni dinero… Ellos necesitan padres y madres presentes, que les escuchen, les hablen, les acepten tal y como son… Tu pusiste muchas expectativas en sus vidas y quizás ellos no querían ir por el camino que tu y tu esposo tanto lucharon por darles.

      Yo hago sesión online de asesoria y terapia si lo necesitas. Lo único que puedo decirte ahora que hay una GRAN desconexión entre vosotros y eso habría que hablarlo.

      En mi opinión, forzar a tu hijo a ir a trabajar o a pagar no va a solucionar nada sino más bien traerá más mal estar por tanto más “mal comportamiento”. Hay que intentar reconectar con ellos desde otro lugar. Has léido los comentarios que he escrito a otras mamas?

      No sé en un pasado, pero hoy vuestros hijos no son felices ni se sienten aceptados y tenidos en cuenta… Es como que no han cumplido con la expectativas de mamá… Había amor condicional y no incondicional. Es como que os deben algo por todo el esfuerzo que habéis hecho y, en mi opinión, no se trata de eso…

      Un abrazo querida.

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      • Aleimy

        20 abril 2015 05:20

        Gracias Yvonne, es muy cierto lo que observas estamos muy desconeptados y en realidad no se cuando ocurrio!! Si he leido Los commentaries y consejos a otros padres los cuales me han servido de mucha ayuda he analizado muy profundamente en realidad que quiero y que espero de mis hijos y sin darme cuenta lo tengo todo, cuando eran pequeños alguien me dijo, que cuando cortara sus uñitas por primera vez las pusiera dentro de un libro para que fueran un doctor, o un Abogado ….. Yo puse sus primeras uñitas dentro de la Biblia pidiendole a DIOS que Los cuidara siempre, que crecieran con buenos principios y fueran hombres de bien. Hoy cuando Los miro veo en ellos muchachos buenos, que Amo con todo mi corazon y por sobre todas las cosas… mi plan a sido cambiar totalmente mi actitud agresiva y exigente porque ellos no me deben nada, mi amor debio ser inconditional y respetar su espacio totalmente para permitirles que sean ellos mismos, el mayor me pregunto hoy que si habia un motive por el cual yo estaba actuando diferente y le respondi que SI el motivo principal es que para mi no hay nada mas IMPORTANTE que tener una relacion tranquila y feliz con ellos. Me sorprendio diciendome que el planeaba regresar a la escuela y eso me hizo muy feliz. Seguire trabajando en recuperarlos nuevamente y nunca mas desconeptarnos. Si, me gustaria tener la oportunidad de asistir a las secciones online de terapia y acesoria; Gracias por sus consejos me han ayudado mucho y a mi familia. Mil bendiciones ….
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  10. 11 - Yovanna

    14 mayo 2015 23:19

    Muchas gracias Yvonne, excelente artículo, nos ayuda mucho a las mamás que estamos pasando por lo mismo. Te cuento que tengo un hijo de 3 años y 4 meses. Nosotros (mi hijo y yo) vivimos en un cuarto asignado por mis papas en su casa, el papá de mi hijo no vive con nosotros. Mi hijo está muy agresivo, busca pelea con mis hermanos por cualquier cosa y no hace caso cuando se le dice algo, es mas lo hace con mas ganas. No me queda mas que levantar la voz, gritar, recién deja de hacer eso que se le había dicho que no hiciera. Y me dice, eres mala!! eres mala!! y con esas palabras me rompe el corazón. Creo que por el trabajo y el hecho de estar sola, no le tengo mucha paciencia y por cualquier cosa lo regaño, Creo que el problema soy yo, y el hecho de que aveces me disgusto con mis hermanos por quehaceres del hogar, eso me pone de malas, a eso se suma que mi hijo no me obedezca. Cómo puedo hacer para mejorar esta situación?? Cabe mencionar que NO vivo obsesionada con el regreso del papa de mi hijo, eso quedó atrás, tampoco tengo una mala relación con el, y ese no creo que sea el motivo de mi poca paciencia. Pero que hago en relación a mi hijo, a quien por supuesto que adoro!!
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    • Yvonne Laborda

      15 mayo 2015 22:50

      Yovanna, querida! En el artículo y los otros comentarios ya menciono cositas que se pueden hacer. Lo más importante es ver QUÉ te pasa a ti, tus necesidades no satisfechas, tu infancia, tu niña herida… conocerte y conectar contigo misma para luego poder conectar con tu hijo y demás personas!!!!

      Un abrazo.-

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      • Yovanna

        18 mayo 2015 15:46

        Gracias Yvonne, si pude leer los demás comentarios y empecé a aplicarlos. Sobre lo de niña herida, no se cómo pudiste deducirlo, no te mencioné nada de eso, pero tienes mucha razón, creo que ya es hora de trabajar en eso, pero no se cómo, supongo que buscaré ayuda de un profesional. Gracias de nuevo, Dios la bendiga!!!
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  11. 12 - Pamela

    10 diciembre 2015 08:18

    Muy buen articulo.En mi caso estoy del otro lado, soy una hija adulta de 26 años, y mi mamá, con quien convivo, se siente muy sola porque no logra conectar conmigo, osea en realidad soy yo el problema. Ella me dice que “abra mi corazón´´ y yo lo relaciono mucho con ser genuina, algo que mi madre dice que no tiene nada que ver. En realidad cada vez que soy genuina, yo misma, termino haciendole mal por mis opiniones. Toda mi vida los conflictos han sido por mis palabras y no me refiero a insultos ni nada de eso. he procurado comportarme lo mejor posible, no he reprobado materias, hace 2 años que me gradue de la universidad, gano mi propio dinero y la apoyo incondicionalmente en todo lo que hace. Pero ella no siente que la quiero. Como puedo hacer para que sienta mi amor? Tengo mucho miedo porque cuando se molesta conmigo le agarran fuertes dolores de cabeza y le afecta su salud. No quiero ser un monstruo. Quiero que mi madre sea feliz y tenga un exelente vinculo conmigo.
    Responder
    • Yvonne Laborda

      11 diciembre 2015 00:21

      Pamela, no eres TU quien tiene que hacer que TU madre sea feliz… Es ella quien debería nutrirte a ti y no tu a ella. Tu SIEMPRE has estado dando a mamá para que no se enfade, para que te mire… Esto esta invertido del todo. Siendo niña eras TU quien necesitaba de mamá y mamá no pudo darte lo que tu necesitabas y aprendiste a satisfacerla para que te mirara y te diera su aprobación… No te permite ser tu misma, te “devora” emocionalmente hablando… Ella está en su “personaje” de victima para seguir recibiendo sin tener que dar y tu alimentas su victimismo… Sabes que soy terapeuta? Esto lo trabajo mucho en sesiones individuales…
      Un abrazo bonita!
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  12. 14 - Carol

    31 julio 2016 12:47

    Hola,
    Un artículo muy enriquecedor para padres, yo incluidiría educadores también, y aquí tengo una pregunta que hacer. Mi hija empezó a la guardería a los dos años, viivimos en un pueblo pequeño, todo el mundo remarca lo comunicativa y risueña que siempre se ve. La primera semana de guardería fue estupendo, estábamos preocupados que no llorase… pero de verdad, dicho por la guardería un diez, incluso una de las maestras (no su maestra pero una de las maestras de P1 nos dijo al segundo día que llevarla que hablaba mucho, sin conocernos, sorprendida). Llega Navidad y en el resumen del trimestre nos dicen que no habla, que no se comunica que no expresa sus sentimientos. Habían pasado tres meses sin decirnos nada! Si nos encontramos su maestra por la calle a mi me daba la sensación que tenía miedo. Ya ha terminado el curso, pero solo decir que yo lo he pasado muy mal, leyendo tu artículo me ha venido un poco de angustia ¿Podría ser que la maestra hubiera hecho comentarios que la hubieran hecho sentir mal? Hace tres meses nació nuestra segunda hija, y solo hay una guardería en el pueblo.
    Responder
    • Yvonne

      31 julio 2016 22:33

      Carol, no es tan sencillo saber que ha pasado exactamente. Necesitaremos ver todo el escenario. No notaste nada tu?
      Los niños necesitan sentirse seguros para ser ellos mismos.
      Un abrazo.
      Responder
  13. 15 - Eugenia

    26 agosto 2016 16:38

    Hola Ivone…. Gracias por guiar y compartir tu conocimiento y experiencia…. Hace algún tiempoque vengo sintiendo una desconexión con ni hijo de 6 años. Soy mamá sola y toda la crianza ha estado bajo mi responsabilidad, me he dedicado a viajar y ahora ya entramos a otra etapa con la escuela y un poco más de estructura… Mi hijo es un niño muy listo y sensible con un gran corazón.. durante todo el tiempos hw tratado de que valla creando autoconfianza dejándolo ser libre , y respetando sus gustos y necesidades, pero el caso es que el no me acepta nada o muy poco con lo que le pido, le cuesta muchísimo trabajó poder ayudarme y siempre quiere hacer lo que el quiere… Y pues muchas veces no puedo complacerle y tengo que poner los límites que el constantemente pasa y reta…y vienen las consecuencias. Trato lo mayor osible de ser clara hablando que su conducta y lo que genera en nuestro hogar y en mía emociones pero parece que no le da importancia y pasa mucho tiempo enfadado.el hace alusión de qie el sabe más y le cuesta mucho trabajo aceptar que lo guíe… Quiere hacer sólo lo que eñ piensa esta bién… Si confieso que ntre mi frustración he perdido el control y éso parece alejarlo cada vez más…. Además el conmigo le cuesta comunicarse, la verdad estoy desesperada de poder hacer un relación más sana entre los 2 …..

    Muchas grácias por tu apoyó

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    • Yvonne Laborda

      29 agosto 2016 10:53

      Encantada de conocerte Eugenia. La verdad es que muchas veces el comportamiento de nuestros hijos es el vivo reflejo de cómo son tratados… Limitar arbitrariamente no suele ser la mejor forma… Te invito a formar parte de la Tribu de Madres Conscientes. Es un grupo virtual en donde muchas madres están en tu misma situación: http://fundacioncambioparadigma.com/tribu/

      Un abrazo…

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  14. 16 - Eugenia

    31 agosto 2016 19:37

    El gusto es mío..
    Si pienso que hay Cosas que replantearme… Gracias por la sugerencia, le di un vistazo, pero ahora se sale de mis posibilidades.
    Te agradezco tu amabilidad y tiempo!
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