BEBÉS SIN PAÑALES: se puede criar sin usar 5.000 pañales. Entrevista sobre la higiene natural del bebé

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Si has nacido a finales del siglo XX creerás que los bebés son unas personitas que vienen de serie con pañales (más de 5.000 para los primeros años), biberón, chupete y carrito. Eso es lo que se vendió como progreso y liberación a nuestras madres, con muchísimos intereses económicos de por medio y desconocimiento -e indiferencia- de las necesidades de crianza de los bebés mamíferos.

Pero ni ha sido siempre así, ni tiene porqué ser lo mejor, ni es lo más fácil ni más barato y, ni siquiera, lo más “liberador”. La lactancia se está volviendo a recuperar poco a poco y la OMS y las Asociaciones de Pediatría tuvieron que rectificar sus erróneas recomendaciones de hace décadas, pero en otros temas de crianza aún no se ha conseguido des-andar los malos pasos y apenas hay información sobre otras alternativas para poder valorarlo.

Por ejemplo en el tema de los pañales. Existen numerosas culturas en la actualidad, y aquí mismo hace menos de un siglo, en las que crian a sus hijos corporalmente y saben reconocer sus señales de evacuación. Y sí, se ahorran dinero y esfuerzo de lavado. Se denomina higiene natural del bebé o comunicación de la eliminación (elimination communication). Hasta la fecha existía información de autoras anglosajonas pero poca de autoras españolas.

Tania Gálvez es una madre con amplia experiencia en estos temas que ha investigado las raíces, historia, técnica, beneficios y aplicación en la actualidad de la higiene natural del bebé y lo explica en su libro “Bebés sin pañales. Nuestra experiencia

Merece la pena escucharla y saber que ha existido y existe la posibilidad de un mundo sin pañales…

1. ¿Bebés sin pañales en el siglo XXI en Occidente? ¿Existe esa opción?

Bueno, lo primero que me gustaría aclarar es que yo sí he usado pañales de tela con mi primer hijo, sobre todo para salir de casa y por las noches. Pero en casa le dejaba muchas veces sin pañal y a partir de los 14 meses, más o menos, me lancé a usar calzoncillos dado que prefería lavar dos o tres pantaloncitos diarios mojados de pis a lavar tres pañales. Por eso el “sin” de “sin pañales” que en el título de mi libro va en cursiva o con comillas.

Lo que sí he hecho es usar los pañales de otra forma muy diferente a como se usan en Occidente. En mi caso eran solamente un “por si acaso”, ya que anticipaba sus necesidades, reconocía sus señales y le llevaba al baño antes de que se lo hiciera encima.

2. ¿Qué es la “higiene natural del bebé” y por qué la mayoría de las madres no han oido sobre ello?

La higiene natural del bebé es un nombre que se ha utilizado para denominar algo que no tiene nombre en muchas otras culturas del mundo. Se refiere al hecho de conocer a tu bebé y comunciarte con él desde el nacimiento o desde el primer o segundo mes para mantenerle limpio y seco sin pañales o usándolos de otra forma. Esto se practica en muchas culturas del mundo, desde el continente africano al asiático, en culturas de cazadores-recolectores o rurales donde existe un contacto corporal estrecho entre madres y bebés.

Se basa en un conocimiento del bebé, de sus señales y tiempos (no en un sentido cronométrico sino intuitivo) y en la comunicación. En estas culturas, una vez que se sabe que el bebé está a punto de hacerse pis o caca encima, se le pone en el lugar elegido y se hace un sonido tipo “shhhhhh” o “pssshhhh”. Es una comunicación basada en la postura que de por sí es fisiológica (se le agarra por los muslitos y su espalda se apoya en tu tripa) y basada en la comunicación pre verbal. Nosotros el sonido no lo hicimos más que las primeras veces ya que comprobamos que la postura era suficiente, es una postura como de cuclillas, que realmente invita a relajarse y soltar.

Es una práctica no coercitiva y respetuosa, los bebés saben perféctamente decir “no” con el cuerpo e indicarnos cuando no tienen ganas.

Aquí no se conoce porque desde los años 70 se impuso un paradigma de control de esfínteres que defendía un aprendizaje del uso del orinal a partir de los 18 meses (después se ha ido retrasando hasta los dos años). El pediatra que defendía esta postura se llama Terry B. Brazelton y estuvo vinculado a Procter & Gamble (más conocido aquí como los productores de los pañales Dodot).

Era la época de la creación de los pañales de usar y tirar y se vendieron como una liberación para las mujeres, pero, claro, del “puedes empezar a los 18 meses” se ha pasado al “no debes empezar antes”, como una especie de prohibición o de tabú. Es una pena que se les diga a los padres que antes no es posible porque no es cierto.

Los bebés no saben aguantar pero sí saben soltar y, pasados los primeros 5-6 meses en los que están abiertos a comunicarse, es como que se desconectan en este aspecto y después ya sí que hay que esperar a otras edades. Por supuesto, hay muchos intereses económicos en juego, ya que si las familias supieran que las cosas se pueden hacer de otro modo se consumirían muchísimos menos pañales de usar y tirar.

Un ejemplo lo tenemos en lo que está sucendiendo en China, un país donde los niños no usaban pañales y ahora, gracias a los grandes cambios sociales y al marketing, se está consiguiendo implantar el uso masivo de pañales.

3. ¿En qué culturas se ha practicado? ¿Y en la actualidad?

Te puedo dar varios ejemplos además del caso de China o India. Las madres de la cultura Kung de Namibia, sociedad de cazadores-recolectoras, lo practican. Pero es que en la cultura inuit, muy separada geográficamente, también. Es decir, parece como si fuera un conocimiento tradicional ancestral y es curioso que madres y bebés de lugares y climas tan dispares, sociedades sin pañales, sepan comunicarse y mantener a sus bebés limpios así.

En la actualidad, la globalización y los modos de vivir y criar están cambiando tanto en muchos lugares a la vez y es muy posible que se pierda este conocimiento. En China e India se mantiene pero no sé si por mucho tiempo, si el avance del marketing y los nuevos modos de crianza más industrializada y masiva lo permitirán. Es una forma de criar que requiere que haya un adulto en conexión con el bebé durante sus primeros meses de vida y eso, cada vez es algo más complicado…

En España, una vez hablé con una bisabuela de un niño del parque de mi barrio, una mujer de un pueblo de Zamora y me contó que en sus tiempos ella también les ponía a hacer pis y caca de muy pequeños. Usaba pañales de tela hechos con cortinas que ella misma se hizo pero sí les ofrecía la posibilidad de hacer sus necesidades fuera del pañal, al menos en los cambios de pañal. Es lógico y normal, ya que de esta forma no tenía que lavar tantos pañales. En otras épocas los niños, incluso aquí, han ido sin pañales desde mucho antes que ahora.

4. ¿Es compatible este método con ser una madre/padre modernos y trabajadores fuera de casa? ¿Merece la pena?

Yo tengo que decir que con mi primer hijo me pedí una excedencia pero creo que sí que es posible hacerlo a tiempo parcial a partir de los 5-6 meses, si el bebé va a la guardería o si se queda con cuidadores que no van a poder estar atentos y le van a poner pañales y no le van a poder llevar al baño.

Lo importante es ser consistente durante los primeros meses. Si no aprendes a comunicarte con tu bebé durante esos meses es mucho más complicado después, pero una vez que os habéis sintonizado, no importa que no estéis todo el día juntos.

¿Si merece la pena? Yo creo que sí. Yo con mi segundo hijo no lo pude hacer porque me vi desbordada como madre de dos y después me he arrepentido bastante de no haberlo intentado. Con mi primer hijo prácticamente no manchamos pañales de tela de caca después de los primeros meses. Con el pis es diferente porque hacen muchas veces y muchos se te van a escapar, es totalmente normal. Pero, ¡ay! no tener que limpiar un culete lleno de caca y que tu hijo esté cómodo sin pañales no tiene precio, por su higiene y por su comodidad. Ahora veo que a mi segundo hijo es como si le hubiera enseñado a hacerse caca en el pañal, le he desconectado de su cuerpo. Así que sí, merece muuuucho la pena.

5. ¿Quién es Tania Gálvez y cuál es su experiencia al respecto?

Soy una madre de dos hijos y uno en camino. El primero bebé “sin” pañales y el segundo bebé con pañales y, además, de usar y tirar. Con el tercero estamos animados a volver a intentarlo ya que pienso que es mejor para su piel, para su comodidad y su higiene. Y, por supuesto, mejor para el medio ambiente.

He escrito un libro sobre esta práctica desde muchos puntos de vista, a través de la historia, la antropología y la ciencia, sin olvidar la práctica y las experiencias reales de madres de bebés sin pañales mediante entrevistas y traducción de sus textos.

6. ¿Qué consejos darías a las familias que quieran conocer o iniciarse en la “higiene natural del bebé”?

Pues que es algo muy sencillo, que simplemente un día, con su bebé pequeñín de uno o dos meses, prueben a nada más despertarse de una siesta o de dormir, por la mañana, a ponerle sin pañal encima de una palangana o el lavabo del baño. Que esperen un poquito, pueden hacer el sonido “pshhhhh” como de agua que cae, una onomatopeya, que es el modo de lenguaje humano más ancestral, y ver qué pasa.

Nosotros comenzamos así y como hizo pis, nos quedamos alucinados. Otra posibilidad es dejar al bebé sin pañal durante un rato y conocer sus señales, sus tiempos, qué hace antes de orinar o defecar. Por ejemplo, mi hijo cuando estaba con lactancia materna exclusiva siempre hacía caca justo después de mamar y su señal era soltar y agarrar el pezón de nuevo al final de la toma. En ese momento sabía que lo iba a hacer y ya le tenía sin pañal, preparada para ponerle en una palangana que tenía justo al lado.

Sobre todo, lo mejor es probar, experimentar y entrar en sintonía con el bebé y sus necesidades. Y, por supuesto, no marcarse objetivos no realistas. No vivimos en una sociedad tradicional rural, no solemos tener tribu ni familia en casa que nos pueda ayudar así que haremos lo que podamos y queramos dentro de nuestras posibilidades.

Si tenéis más preguntas podéis contactarme en info@lasinterferencias.com. Muchas gracias por las preguntas y un abrazo.

TANIA GÁLVEZ

Bebés sin pañales. Nuestra experiencia

 

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4 Comentarios

  1. 2 - ELsa

    14 junio 2017 07:54

    Gracias y FELICIDADES. me gustó la información. Mi beba tiene 2 años y lo mejor que supe y pude hacer por ella, por mi y nuestro planeta fue usar pañales de tela. Ya casi vamos de salida, ella poco a poco está pidiendo no usar pañal. Sé que hubiera sido fabuloso encontrar esa conexión con ella, de esa manera y sin ascos o incomodidades.
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