Categoría: Arte Alternativo (65).
Despierta tu poeta interior: perdiste el rango de princesa

Dibujo de Cenicienta.
De la diseñadora gráfica Jirka que representa los personajes de Disney de carne y hueso.
Ver más aqui.
Yo era delicada, tierna enredadera de la montaña
tú, la gota de rocío, dulce soplo de aire de la mañana.
Yo era poema encerrado, pájaro enjaulado
tú, mi princesa esperada.
Vivía en un castillo enorme, hecho de piedras,
vivía arriba en las nubes, arriba en las almenas.
De vez en cuando abría la ventana, respiraba el nuevo día
tú, mi princesa contemplada.
Poco a poco empecé a salir de paseo, por las verdes alamedas,
pero un día caí en la madriguera
y un torbellino de emociones e ilusiones me secuestraron
tú, mi princesa esfumada.
Logré escapar y regresé a mi castillo enorme, hecho de piedras.
Vivo arriba en las nubes, arriba en las almenas,
ya no abro la ventana, ya no respiro el nuevo día,
tú, mi princesa perdida.
Será el castillo, serán las alturas,
quizás las trincheras de las vastas llanuras,
puede que mis propias mentiras, pero desde luego no más tú,
sino yo, mi propia princesa escondida.
Itziar Azkona
Vivir entre el cielo y la tierra, entre los sueños y la realidad no es cosa fácil. Vivir en equilibrio no es cosa fácil. Cuando las raices crecen y nos atan a lo material en exceso, vemos los árboles pero no el bosque, perdemos perspectiva, visión y dirección. Por el contrario cuando desplegamos las alas de la fantasía y la ilusión corremos el riesgo de elevarnos tanto que perdemos el contacto con la realidad más concreta.
Despierta tu poeta interior: dime, dime… ¿quién soy?

¿Quien eres?
Urawayra
¿Qué eres?
Un caracol en un árbol
¿De donde vienes?
De las profundidades del oceano mar
¿Dónde vas?
Donde el viento me eleve,
donde el río me arrastre,
donde el fuego me caliente,
donde la tierra me cobije.
¿Y donde está eso?
En ninguna parte,
en todos los sitios,
aquí y ahora, contigo
¿Conmigo? ¿Qué soy?
Una mariposa en una flor,
te busco desde hace tiempo
y me hace feliz encontrarte
¿Y porqué me buscabas?
Porque eres parte de mi,
porque te amo.
Itziar Azkona
¿Quién soy? ¿Qué soy? ¿De dónde vengo? ¿Donde quiero ir?. Estas son preguntas muy sencillas a las que la mayoría no tenemos respuesta certera. Son preguntas cuya respuesta hemos delegado a los mundos de la Filosofía, o de la Teología. En el peor de los casos la hemos confiado en manos de las religiones. Y en la actualidad, como estas están de capa caída, las hemos donado a la ciencia del marketing y del consumismo. Leer más…
Despierta tu poeta interior: víctima de qué, víctima de quien

Cuadro de Carmen R. Sonnes
Un día me levantaste la voz
y yo me callé.
Otro día me levantaste la mano
y yo me arrodillé.
Al día siguiente me humillaste
y yo me acobardé.
Unas voces decian: “lo mereces tú”.
Otras voces clamaban: “algo hiciste tú”.
Con el tiempo recuperé mi fuerza
y con ella construi mi confianza.
Hoy levanto la voz yo.
Hoy levanto la mano yo.
Y en ellas va mi corazón,
latiendo a dos por dos.
El poder, mi poder,
sólo lo tengo yo.
No lo tienes tú.
Itziar Azkona
Urawayra era una joven incaj. Vivía en Machupichu. Pero no era feliz. Sufría la violencia en su hogar. Pero su espíritu era fuerte y sabio y en una ocasión huyó al bosque en busca de respuestas. No sabía donde iba pero supo que ya no podía seguir allí.
En el bosque encontró infinidad de seres que le fueron contando la historia de una heroína de su familia, un antepasado muy lejano. A través de su historia descubrió que no vivía desde la consciencia. Vió cómo no era consciente de que tenía un poder. No sabía, ni siquiera lo que era el poder. Y por eso se lo había entregado a otros.
Despierta tu poeta interior: te amo maldito espejo

Foto tomada de aquí.
“Me llamaste invasora
mientras asaltabas mi territorio para arrasarlo
para despues invadir territorios vecinos y sobrinos.
Me tachaste de bocazas
mientras desvelabas mis secretos de alcoba
y paseabas mi intimidad desnuda por las plazas.
Me tildaste de teatrera
mientras lloraba mis sentimientos, los tuyos propios,
de los que te averguenzas y con los que no conectas.
Me colgaste todos los carteles posibles
mientras te mofabas, sin mirar dentro de mi,
sin saber que te retrataban, sin mirar dentro de ti.
Pero quien soy yo para hablar mal de ti
si hay parte de ti en mi
y toda parte de mi está en ti.
Sólo me queda ser valiente
poque no hay banderas ni trincheras, ni bombas ni granadas
que puedan alejar mi amor por ti.
Itziar Azkona
Parece claro que para comunicarnos utilizamos el lenguaje y que este se compone de palabras cuyo significado creemos que compartimos. No obstante nos hemos olvidado de avanzar en este punto tan vital para nuestra convivencia. Hemos asumido que compartir palabras y significados dentro de un mismo idioma implica compartir interpretaciones y sentido para esas palabras.
Además, poco a poco, para construir nuestro mundo, a salvo de los demás, hemos utilizado la belleza de las palabras para generar etiquetas olvidando que son un instrumento muy efectivo para intercambiar información pero muy ineficiente como instrumento para describir realidades.
La mayoría de las personas, la mayoría de las veces, nos movemos con un saco al ombro lleno de etiquetas. Y según vamos caminando por la vida vamos sacando esas etiquetas y las vamos colgando allí donde nos conviene. “Idiota” va aquí, “Egoista” va allí. “Cobarde”, ¡zas! “Loca”, ¡pumba! “Mentirosa”, ¡flis!, “Será vaga”, ¡plof!…Es hora de hacernos conscientes que cada vez que colgamos una etiqueta de algo o de alguien, en el fondo lo que estamos haciendo es colgar una etiqueta de nosotros mismos en ese algo o en ese alguien. Leer más…
LUIS PANIAGUA: “La música, mi música, es energía transformadora”

“Después del silencio, lo que más se acerca a expresar lo inexpresable es la música”
Aldous Huxley, científico
Luis Paniagua es uno de los artistas que más me han impresionado en los últimos años. Su música, aterciopelada, profunda y, por momentos, misteriosa, me ha acompañado últimamente durante mucho de mi periplo vital. Hoy lo traemos a nuestro blog… una visita para conocer desde donde viene toda esa sensibilidad tan hermosa que muchos compartimos.
Despierta tu poeta interior: naufraga de ti, naufraga de mi…

Foto de Berthnelly Pacheco Sosa
En barco me convertí
cuando te reconocí
pero en tus aguas profundas me perdí
y tu incapcidad de amar no percibí
En naúfraga me convertí
cuando ya no te sentí
pero eran tantas las anclas en que creí
que ni de tus arenas movedizas me supe ir
Gracias a que el viento vive siempre en mi
que en cuanto mis velas dejé de reprimir
hacia mi isla perdida me dirigí
libre ya de tí
Itziar Azkona
A lo largo de nuestas vidas, vamos creando anclas. Para lo bueno y para lo malo. Lanzamos tantas anclas que hasta que no encallamos no somos conscientes de todo lo que nos ata.
Y cuando ya no avanzamos sufrimos crisis inmensas. ¿Cómo reconocer en los peores momentos aquello que nos ata si ni siquiera hemos aprendido a saber que vivimos atados? ¿Cómo ver los barrotes de nuestra jaula cuando la jaula es nuestro mundo y nunca salimos de ella?
Despierta tu poeta interior: no me perteneces

Foto tomada de aquí.
“Yo sabía que tenías miedo
y no avancé
yo sabía de tu enfado con el mundo
y te respeté
yo sabía que sólo buscabas protección y salvación
y te liberé
sólo el día que sepas lo que yo sé
sabrás cuánto de verdad te amé
porque no ama mejor quien cambia para poseer
sino quien se aparta para dejar crecer”
Itziar Azkona
Una cosa es pensar que nada de lo que nos rodea nos pertenece y otra muy distinta sentir amor por algo y por alguien y vivirlo desde la independencia emocional.
Desde la pareja hasta los amigos pasando por los hijos, establecemos relaciones en las que podemos no ser conscientes de la necesidad de pertenencia que las sostiene.
Podemos ser “okupas emocionales” y saltar de relación en relación desde el vertigo de sentirnos solos, colonizando por completo al otro, para manipularlo, a nuestro antojo. Nos vestimos de amantes cuando en realidad estamos necesitando y por tanto, utilizando. Leer más…








2 Comentarios