Cómo concienciar que comer menos no es la solución para adelgazar

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Es frecuente escuchar que quienes desean o necesitan perder peso, muchas veces toman medidas drásticas y se someten a dietas para adelgazar con un régimen muy restrictivo, y en el peor de los casos, comen muy poco o deciden omitir algunas comidas. Cuando recurrimos a acciones como estas ponemos en riesgo nuestra salud, y en la mayoría de los casos, no logramos los resultados esperados. Pasar muchas horas sin comer o comer muy poco pone en alerta a nuestro organismo, lo debilita y favorece el efecto rebote.

Si bien para adelgazar hay que disminuir el consumo calórico, eso no significa que comer menos solucione los excesos de peso. Es importante considerar que la calidad y el valor nutricional de los alimentos que consumimos es clave, no solo para estar en buena forma sino para tener una vida sana.

En todo plan de adelgazamiento, incluso en las dietas personalizadas, hay dos aspectos fundamentales que debemos tener presentes: el primero, la necesidad de acelerar el metabolismo, y eso lo logramos con ejercicios y si hacemos varias comidas en el día (5 por lo menos) y, el segundo aspecto, seguir una dieta saludable, que principalmente incluya alimentos de bajo contenido calórico, ricos en fibra, sin azúcares añadidos y baja en grasas.

Como quiera que sea, el proceso de pérdida de peso requiere comer de forma equilibrada, adquirir hábitos adecuados de alimentación y mantenerse activo. Sin embargo, seguimos siendo fieles creyentes de que mientras menos comamos, más rápido adelgazamos, nada más alejado de la realidad. Para que lo puedas comprender mejor, te mostramos a continuación cómo concienciar de que comer menos no es la solución para adelgazar.

¿Por qué comer menos no es la solución para adelgazar?

Seguramente alguna vez has decidido saltarte una comida o comer menos para perder peso más rápido, sobre todo si solo necesitas adelgazar 5 kilos o un poco menos. Sin embargo, lo que no sabías es que los cambios en el peso dependen de muchos factores, y es probable que, aun cuando se reduzcan las calorías no se pierda peso, pues no es lo único determinante para adelgazar.

En este post te contamos sobre los riesgos que corre tu organismo cuando se come menos de lo habitual o fuera de lo normal.

Se puede subir la insulina y esto te va a hacer engordar

Por lo general, el cuerpo humano necesita entre 5 y 6 comidas diarias. Y, aunque es posible que pienses que es mucho, el secreto está en hacer tres comidas principales balanceadas y 2 meriendas saludables sin excederse. La idea es mantener un metabolismo activo. Pero, ¿qué ocurre cuando comemos muy poco u omitimos algunas comidas? Cuando pasamos más de tres horas sin comer o no cubrimos de modo satisfecho el hambre, la insulina sube y la sensación de hambre aumenta, esto nos lleva a necesitar más comida para poder saciarnos y, en consecuencia, engordamos.

El cuerpo tiende a alimentarse de ligamentos, cartílagos o células musculares

Cuando se come muy poco el organismo se pone en alerta y busca saciarse alimentándose de ligamentos, cartílagos o células musculares. Esto suele ponerse de manifiesto a través de fuertes dolores musculares o calambres, que se presentan justo en esos días en los que poco se ha comido.

Tendemos al efecto rebote

Cuando nuestro organismo recibe muy poca energía, reserva las grasas y ralentiza nuestro metabolismo. Y, si cogemos el hábito de cenar muy poco o dejar de cenar, es seguro que nuestro organismo va a consumir sus reservas. Sin embargo, al poco tiempo sufriremos del efecto rebote, es decir, nuestro peso aumentará muy rápido y la retención de líquidos será mayor.

Se corre el riesgo de desequilibrios orgánicos: dolores de cabeza, problemas de hipertensión…

Cuando se come muy poco se está propenso a ocasionar un desequilibrio orgánico de importancia. Mareos, desmayos, tensión elevada, dolores de cabeza, debilidad, problemas digestivos… son algunos de los síntomas más frecuentes.

Ocurre también en estos casos, que lo poco que se tenga en el estómago va a servir de base para fuertes atracones de comida que devoraremos rápidamente y con mucha hambre. Esta situación genera problemas digestivos que pueden convertirse, más tarde, en úlceras gástricas o trastornos intestinales de cuidado.

El riesgo de la tumba metabólica

Muchas veces las personas que se ponen a dieta pueden atravesar situaciones de estrés que generan una alta preocupación. La cantidad de calorías que se requiere a diario depende mucho de la actividad y el ejercicio físico, es decir, si eres una persona sedentaria y tienes una ingesta calórica alta, perder peso no es tu fin; pero, si eres una persona activa que necesita adelgazar 15 kilos, por ejemplo, y conoce la cantidad de calorías que a diario debe ingerir y quemar, necesita saber qué es la tumba metabólica.

La tumba metabólica, justamente, tiene que ver con el hecho de bajar drásticamente la ingesta que a diario se requiere de calorías (comer muy poco o menos de lo habitual) mientras el cuerpo sigue sometido a la actividad física normal. ¿Qué ocurre? Es posible que al principio se pierda peso, pero llegará un momento en el que por más que se restrinjan las calorías y se aumente la actividad física, se dejará de perder peso. ¿Por qué? Porque el organismo entra en una situación de tumba metabólica, es decir, asume que hay que reservar energía y quema la menor cantidad de calorías posible. Lo que significa que el metabolismo se ralentiza y se detiene la pérdida de peso.

En estos casos es clave calcular nuestras necesidades calóricas y consumir las calorías requeridas, es decir, llevar una dieta de mantenimiento adecuada.

¡Concientízate! Comer poco o dejar de comer, a largo o mediano plazo, no te hará adelgazar. Es importante hacer las cosas bien pensadas para conseguir una figura atractiva y sentirse bien. Si deseas perder peso de forma sana para disfrutar de una buena salud corporal y emocional, es fundamental seguir una alimentación saludable y no someter al organismo a planes de adelgazamiento privativos e inadecuados.

Sin ninguna duda, la mejor dieta para adelgazar es aquella que podamos integrar con normalidad en nuestra vida, que imprima bienestar y que no signifique un gran sacrificio.

No olvides, siempre es completamente posible perder peso de forma consciente y saludable y, tengas 10, 15 o 20 kilos de más, lo más importante es estar seguro de la decisión de adelgazar sanamente y del camino que vas a recorrer.