Caída del cabello: cuándo es un problema y qué hacer

, , Leave a comment

caída del cabello

La caída del cabello es un problema que afecta durante todo el año aunque es ahora, en otoño, cuando más notamos su pérdida. Habitualmente perdemos alrededor de 50-100 cabellos diarios aunque durante el otoño esta cantidad aumenta. Algunos expertos lo relacionan con el paso del verano debido a la exposición solar, cloro de las piscinas o el calor. El cabello se debilita y cae unos meses después.

En ocasiones la caída del pelo supera la estacionalidad y preocupa durante todo el año. Sin embargo, el problema no es únicamente la cantidad de cabello que se pierde, también la calidad del nuevo cabello que puede crecer más fino y débil.

El pelo tiene un ciclo de vida entre 2 a 6 años y durante ese periodo va creciendo normalmente hasta llegar a su última fase (telógena) donde permanece en reposo. Aproximadamente el 10% del cabello humano puede permanecer en la fase de reposo y caer en cualquier momento. Además, la velocidad de crecimiento del pelo disminuye con la edad. Se reduce la producción de melanina del folículo piloso, y entre los hombres, comienza la alopecia androgénica, perdida del pelo frontotemporal.

Los factores hereditarios, el estrés, la ansiedad, cambios hormonales, carencia de vitaminas o hierro son algunos de los factores que favorecen la caída del cabello.

Lava el cabello cuando lo necesite

Una de las principales preguntas a la hora de realizar un buen cuidado del cabello es la frecuencia con la que hay que lavarlo. Cada cabello es diferente por lo que necesita un cuidado específico.

Los expertos recomiendan lavar siempre que este sucio y sin frotar. Un cabello sano, si lo necesita, puede lavarse diariamente siempre y cuando se utilice un champú adecuado para ello.

Los champús eliminan la grasa que producen las glándulas sebáceas donde además suele acumularse suciedad y células muertas. Es necesario eliminar esta grasa periódicamente para evitar microorganismos que favorecen infecciones. Sin embargo, la grasa capilar protege el cabello de la sequedad y su rotura, por lo tanto, una limpieza excesiva también es perjudicial.

Para mantener el cabello sano los expertos recomiendan lavarlo con agua fría, sin frotar y realizando un suave masaje. Después, dejarlo secar al aire libre para evitar daños o utilizar el secador de pelo empleando el aire frío o templado.

El corte y la caída

Uno de los falsos mitos sobre el cuidado del pelo es que crece más rápido cuando se corta. El cabello es una estructura proteica muerta y su raíz, que se encuentra a un centímetro de la piel, no sabe cuando el cabello es cortado, por ello no existe ninguna respuesta. El cabello solo crece al principio de su ciclo de vida y cortándolo con frecuencia eliminamos las partes que más tiempo han estado expuestas a factores externos dejando las zonas menos afectadas.

Al cortar las puntas o dejar el cabello corto se genera una ilusión óptica que parece que el cabello es más grueso y fuerte.

Qué necesita un champú anticaída

En la actualidad encontramos multitud de productos anticaída del cabello en el mercado que ayudan a promover el crecimiento, añadir cuerpo y vigor al cabello o aportar una apariencia más gruesa.

ginseng

Entre los principales ingredientes podemos encontrar:

  • Ginseng: fortalece el bulbo piloso del cabello y estimula el crecimiento capilar.
  • Germinados de trigo y soja: revitalizan el crecimiento capilar.
  • Cafeína: es un estimulante del cabello humano.
  • Lúpulo: es muy utilizado para ayudar a regular la grasa que segregan las glándulas sebáceas y proteger el cabello de los procesos oxidativos.
  • Romero y la ortiga: activan la circulación sanguínea y fortalecen el cabello.
  • Magnesio: ayuda a crear fuertes folículos pilosos que evitan la prematura caída del pelo.

Otros ingredientes como la camomila, caléndula, albahaca o salvia ayudan a aportar cuerpo y vigor al cabello mostrando el aspecto de un cabello más grueso y abundante.

Pero no todos los champú anticaída son iguales. Los parabenos, las siliconas y los tintes con amoniaco debilitan la estructura capilar y el pelo haciéndolo más quebradizo. Los champús con sulfatos también perjudican la salud capilar, sus propiedades limpiadoras son demasiado fuertes y resecan el cuero cabelludo, pelo e incluso pueden llegar a irritar. Además, retiran los aceites naturales indispensables para el bienestar capilar.

Cuándo comenzar con la suplementación

Cuando observemos que la caída es excesiva y duradera, percibimos que la densidad del cabello ha disminuido, o lo notamos más fino y débil, será necesario acudir a un dermatólogo. Una de las posibles causas podría ser la falta de hierro, problema que debería corregirse. En caso contrario, entre los nutrientes necesarios para una buena salud del cabello destacan:

  • L-Cisteína: puede impulsar y fortalecer el crecimiento del cabello.
  • Queratina solubilizada: aporta elasticidad y resistencia.
  • Silicio y complejo B: las vitaminas B2, B5 y la biotina están implicadas en el mantenimiento de la salud del pelo.
  • Cobre y Zinc: la aportación de la combinación de estos dos minerales es fundamental.
  • Selenio: contiene propiedades antioxidantes que evitan el envejecimiento prematuro del cabello.
  • Sabal: ayuda a frenar la aparición de la alopecia de origen androgénico.

Aunque haya factores externos que puedan influir en la salud de nuestro cabello como la ansiedad, el estrés o daños producidos por el sol, está en nuestras manos cuidarlo mediante una nutrición y cuidados adecuados.

Autores: A. Anabitarte, N. Marcos expertas de cosmética natural online en Misohi Cosmética.

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

 
Publicidad
 

Responder

(*) Obligario, Tu correo electrónico no será publicado